Todo empezó un buen día,
allá por el año 1.977, cuando un grupo de amigos se reunían en la
Iglesia de la Palma con la intención de preparar, alentados por su
propio Párroco, lo que hoy es la Misa Gaditana. Para ellos fue una
agradable experiencia cantarle a un público, en este caso silencioso y
devoto, que les felicitaba siempre al termino de cada celebración. Sin
embargo, esta actividad no lograba “matar el gusanillo”, después de cada
actuación, los componentes se reunían para compartir distintos puntos de
vista sobre el carnaval, para encontrar la formula “mágica” que ayudase
a mejorar algunos aspectos del carnaval, en resumidas cuentas, para
involucrarse más en nuestra fiesta .Como ya digo había entre ellos un
inusitado interés en participar en los carnavales de una forma más
directa. Había una idea a flor de piel que nadie aún se atrevía a
exponer, hasta que un buen día, en uno de esos improvisados mentideros
carnavalescos se empezó a estudiar muy seriamente la posibilidad de
sacar un coro a la calle en los carnavales de 1.978. Unos días después,
los Hermanos de La Salle-Viña, que conocían a la mayoría de estos
jóvenes y se hacían eco de la sana ambición que les movía, les cedieron
un rincón en el interior de colegio. Con más ilusión que medios,
acondicionaron el local y lo llamaron “PEÑA CULTURAL Y CARNAVALESCA LA
SALLE-VIÑA”.
A pesar de que el sueño
se hizo realidad, “Los liberales de 1.800” tuvo un éxito extraordinario,
todavía no estaban satisfechos. Después de tantas vicisitudes y
esfuerzos para fundar una peña, aún no estaban conformes, no era
suficiente para ellos sacar un coro cada año. Así que decidieron ir más
allá, buscarían algo con lo que cubrir los meses en los que el coro no
tenía actividad. Como fruto de reuniones y jornadas de trabajo de los
socios de la entidad, se decidió por unanimidad aunar esfuerzos y sacar
adelante la “PRIMERA SEMANA CULTURAL”. Se celebraría en fechas próximas
al verano y lo más importante, se haría con carácter anual. Hay que
señalar que tan ambiciosa meta, se presentaba en ausencia de medios, sin
una infraestructura adecuada, en escasez de personal y con poco respaldo
económico. Pero lo imposible se hizo posible el lunes 25 de septiembre
del año 1.978, siendo el saldo de esa primera edición muy positivo. La
peña se convirtió en un hervidero de aficionados deseosos de ver y
escuchar todo lo que acontecía en el escenario que se preparó para tal
ocasión a cada lado del patio del colegio. “Grandeza y pobreza del
Carnaval”, así tituló Don Pedro Romero la conferencia que ofreció en esa
primera semana cultural, proyecciones de documentales, como “Carnaval” o
“Bajamar” siguieron a esta disertación. Posiblemente, lo que produjo
mayor interés y mayor impacto fue la mesa redonda “Carnaval, pasado,
presente y futuro”, donde colaboraron autores y componentes de coros,
comparsas y chirigotas, junto a miembros del jurado del Falla y en la
que se fundieron distintos estilos y épocas, para engrandecer ese acto y
deleitar al aficionado que vive el Carnaval en la calle.
El éxito de esa primera
semana cultural liberó a sus socios de miedos y preocupaciones y los
llenó de energías renovadas y optimismo, y de ese primer saldo positivo
resulta la larga trayectoria de esta entidad.
Aunque la enumeración
de los actos programados a lo largo de estos últimos 30 años sería
extensa, si nos gustaría destacar algunos de ellos que por su esplendor
y su valor sentimental permanecen en nuestro recuerdo. Muchos aún
recuerdan el jueves 11 de Septiembre de 1.980, cuando un grupo de
actores de La Salle-Viña puso en escena, para la tercera semana
cultural, la obra de teatro “La viudita naviera” de Don José María Pemán
siendo la sorpresa de esa noche la visita del propio autor, que pese a
encontrarse indispuesto, no quiso perderse en ningún momento esta
representación, recibiendo así un sinfín de muestras de cariño por parte
del público que abarrotaba el local. También, en esa misma edición se
contó con la presencia de Felipe Campuzano al que la Peña quiso
reconocer públicamente la labor desarrollada a favor de Cádiz. Pero
aunque agradecidos profundamente a su visita, los socios de la entidad
no podían pasar por alto la ocasión de escuchar al maestro, buscaron
piano, pero sólo encontraron un viejo y desgarbado instrumento, al que
sólo Felipe Campuzano podría arrancar unas notas a ese moribundo piano,
y así lo hizo en una actuación memorable. Más cercano y entrañable, fue
la actuación del coro infantil en la quinta semana cultural, coro
compuesto en su mayoría por hijos de socios, de la que posteriormente
surgió un tango en su honor que formo parte del repertorio del coro “Una
señora corrida”: La visión de estos pequeños, disfrazados de “Entre
pitos y flautas” se nos ha quedado grabado en nuestra memoria pues
pareciera que “angelitos del cielo estuvieran cantando” y vino a
demostrarnos la supervivencia de nuestra afición.
Y puestos a seguir
conociendo aún más como son nuestras semanas culturales carnavalescas,
no podemos dejar en el olvido a personas, agrupaciones, entidades,
barrios y ciudades que han sido homenajeadas en nuestro patio,
dedicándoles gran parte de los programas de actos de las 30 ediciones.
Se ha homenajeado a la mujer por su participación activa con el carnaval
con la colaboración especial del grupo de baile “Andalucía 2”, a los
veteranos del nuestra fiesta con la interpretación de la antología de
Manuel Bravo, a la tercera edad con la presentación del grupo teatral “Matusalem”,
al barrio de Santa María con la intervención de diferentes personajes de
la historia del barrio, al barrio del Mentidero, Puntales, Pópulo, al
barrio de San Carlos ofreciendo una reseña histórica sobre guión de
Emilio Barro y diapositivas de José Ignacio Burgal, al Cádiz CF. con
motivo del 75 aniversario de su fundación, al teatro con el grupo Don
Bosco que puso en escena el sainete cómico “ganas de reñir”, de los
hermanos Alvarez Quintero y el grupo teatro Bahía -22 con “Godspell”
musical basado en los evangelios, al Juan Sebastián Elcano con la
conferencia a cargo de Agustín Merello “Un noray para el Buque-Escuela”,
a la ONCE, en su 50 aniversario, con la actuación de la banda de la Cruz
Roja de San Fernando se homenajeo a la Cruz Roja española por la
vinculación a Cádiz y a su carnaval, a los “Beatles de Cádiz” con la
intervención de su autor y de la antología, el periodista José Oneto fue
el encargado de la conferencia “EL DIARIO, el vecino más antiguo de
Cádiz” en honor del periódico gaditano, a los 15 años de Julio Pardo
dentro del carnaval, a los Romanceros mediante una conferencia a cargo
de Pedro González, “Los Polillas” homenajearon musicalmente a la Guardia
Civil”, a Puerto Real , a la Semana Santa con la charla-coloquio sobre
“el estilo de portar los pasos en Cádiz”, cómo no a los hermanos de la
Comunidad Lasaliana, y a un largísimo etcétera etcétera que se quedan en
el tintero.
A todos estos homenajes
y reconocimientos hay que unirles otros actos de carácter fijo y que
forman parte de la programación de todas las ediciones, son estos:
Presentación del cartel
de la Semana Cultural, que se anunciaba unos días antes eligiendo como
escenario los lugares más emblemáticos de Cádiz, como el Gobierno
Militar, la Diputación de Cádiz, el Salón Regio del Ayuntamiento, el
castillo de santa Catalina, el castillo de San Sebastián, el buque J.J.
Sister, el vaporcito…. y que hoy por hoy se ha trasladado fuera de la
ciudad y se ha celebrado en Chiclana, San Fernando, Sevilla y Puerto
Real. A los invitados se les hace entrega de un programa de actos donde
viene especificado todos los actos de la Semana.
Inauguración de la
Exposición en el primer día de la Semana donde el visitante encontró
muñecos carnavalescos de Angelita Conde, archivo de carnaval de J.
Fernández “Quini”, dibujos carnavalescos a plumilla de A: Barceló,
maquetas de Cádiz de Carlos J. Rivero, maquetas navales cedidas por la
empresa nacional Bazán, maquetas de carruajes antiguos de Julio Alcina,
maquetas de trenes de la Asociación Gaditana Amigos del ferrocarril,
etcétera.
Misa Típica Gaditana,
interpretada por el Coro Parroquial de la Iglesia de la Palma, que se
celebraba en el día de apertura y que desde hace unos años clausura los
actos de la Semana.
El pregón de la Semana
Cultural siempre a cargo de personajes vinculados a nuestra fiesta como
D. Antonio Martín, autor carnavalesco, D. Antonio Burgos, periodista, D.
Diego Sales, Rector de la Universidad de Cádiz, D. Jesús Quintero,
periodista, D. Enrique Lainez, antiguo alumno lasaliano, D. Antonio
Pérez Sauci, periodista, D. José Marchena, doctor en historia, y un
largo etcétera que completan estos treinta años ininterrumpidos.
Certamen Literario,
donde concurren en las modalidades de verso y prosa todas las personas
que lo deseen y cuyo tema esta relacionado con “Cádiz y su Carnaval”.
Los premios a otorgar son primeros y segundos.
“Careta de Oro”,
reconocimiento otorgado en la Semana. Se instituyó a fin de premiar a
aquellas personas que se destacaron por su labor dentro del Carnaval.
Fueron merecedores entre otros de esta distinción, D. Francisco barroso,
D. Manuel Bravo, D. Manuel morilla, D. José Montes de Oca, Antología de
Paco Alba, D. Antonio Martín, D. Antonio Burgos, D. Ramón Díaz,
“Fletilla”………otra vez se hace extensa esta lista de galardonados
El premio “LIBERAL”,
pretende galardonar a los socios de la Peña, presentes o ausentes, que
se han destacado por su dedicación, entrega, personalidad y que han
dejado tanta huella, que si están ausentes se les recuerda con afecto,
cariño y admiración, y si están presentes esta admiración provoca en los
demás socios, además de admiración sentimiento de orgullo e imitación.
Se creó en el año 2006 y los premiados hasta ahora, han sido, D. José
María Burgal Barrios y D. José Luis Fatuo.
“Socio de Honor”, este
galardón se concede a personas y entidades a fin de agradecer y
reconocer públicamente su colaboración desinteresada con la entidad y el
que cariño que han mostrado a lo largo de los años, entre otros los
premiados han sido, D. Julio Pardo, D. Emilio Aragón, D. Pascual García
de Quirós “Makarty” y el Coro “Entre pitos y flautas”
En esta breve reseña de
nuestra Semana Cultural hemos tratado de dar un conocimiento general
sobre el contexto de la fiesta, su significado y, lo más importante, el
sentido popular que lo rodea, evidente razón de esta tradicional cita.
Es deseo de todos,
querido lector, hacerle saber que por nuestra parte no hemos cerrado
este capitulo. Que después de estas treinta Semana Culturales, esperamos
que vengan otras. Quizás busquemos en estas actividades ocupar unos
párrafos en la historia de al gran fiesta de esta ciudad, todo este
despliegue de esfuerzos de los socios de la Peña, todo este empeño en
ofrecer esta amplia gama de actividades, sin descanso, sin desfallecer
ni un minuto, solamente tiene una traducción, nuestro amor por Cádiz,
por sus aguas de la bahía, por las piedras de sus murallas, por el aire
de su atmósfera y por la luz cegadora de su sol.
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